ALLANAMIENTOS NOCTURNOS FUERON UNA ABERRANTE TORTURA Y VIOLACIÓN A LOS DD.HH. DURANTE LA DICTADURA

Escrito por Recibimos y publicamos en la sección Policiales.

Publicado el 28/06/2019 01:30:36
ALLANAMIENTOS NOCTURNOS FUERON UNA ABERRANTE TORTURA Y VIOLACIÓN A LOS DD.HH. DURANTE LA DICTADURA

Por Agente Especial de Inteligencia

 

       Frente a una población alarmada por el incremento de la delincuencia en todos los niveles en los últimos 14 años, pero fundamentalmente en lo referente a la seguridad personal, era de esperar el surgimiento de una iniciativa política que pusiera un freno desesperado y urgente, a tantos desmanes, ante la insensibilidad de un Gobierno para buscar soluciones y protección a los uruguayos, y la inoperancia e incapacidad de los conductores del Ministerio del Interior, cuyo pasado no es de gente vinculada a organismos de seguridad a la población, sino otra.

       Es así que después de intentar un consenso con el Presidente de la República, Dr. Tabaré Vázquez, con el Parlamento y en todo el ámbito político, y al no observar voluntad de todo ese espectro para ver la viabilidad de reducir los niveles delictivos, el Senador Jorge Larrañaga trabajó, -con buena intención-, para reducir este flagelo que roba, rapiña y asesina a tantos compatriotas, y que desde el oficialismo, parece que no lo inquieta, y no lo quieren solucionar.

       Juntó firmas bajo el slogan “Vivir sin miedo”, para buscar soluciones jurídicas y políticas, que posibilite crear una Guardia Nacional Militarizada, modificación de la Constitución de la República para realizar allanamientos nocturnos, establecer la cadena perpetua para delitos graves, etc. etc.

       La desesperación que existe ante tanta inseguridad y delito, buscan medidas extremas sin  analizar, -que alguna de ellas-, es tremendamente peligrosa como la de realizar allanamientos nocturnos, donde se violan elementales Derechos Humanos con la excusa de perseguir a delincuentes.

EL PROCEDIMIENTO NORMAL Y PROFESIONAL

       Antes de Junio de 1973, fecha en que se quebró el orden institucional del país, el Ministerio del Interior y todas sus dependencias, para la persecución del delito y sus protagonistas, se debía ajustar estrictamente a la normativa vigente establecida en la Constitución de la República y las Leyes pertinentes.

       Si se estaba persiguiendo a terrorista y/o a delincuentes comunes, y/o al ir a buscarlos en un domicilio particular, -con la correspondiente Orden expedida por un Juez competente-, y la Policía era sorprendida porque el Sol se ocultaba llegando la noche, se debía instrumentar un Plan B.

       La Policía rodeaba la manzana de la vivienda, no se permitía ni el ingreso ni salida de nadie sin contralor en la zona, esperando hasta el otro día para actuar de acuerdo a la normativa vigente.

ALLANAMIENTOS NOCTURNOS, TORTURAN Y VIOLAN LOS DD.HH.

Durante la pasada Dictadura en los servicios de Seguridad del Estado se hizo moda el allanamiento nocturno en la búsqueda de terroristas, con resultados bastantes positivos, cuando el caso era certero, pero con gravísimas secuelas, cuando se hacía el procedimiento, y el mismo estaba equivocado, la información que lo motivara no era la correcta, la gente era inocente, y se cometía el error con un sufrimiento mayúsculo.

Aquí eran violados los elementales Derechos Humanos, cuya definición básica es, que “los derechos humanos son derechos inherentes a todos los seres humanos, sin distinción alguna de raza, sexo, nacionalidad, origen étnico, lengua, religión o cualquier otra condición. Entre los derechos humanos se incluyen el derecho a la vida y a la libertad; a no estar sometido ni a esclavitud ni a torturas; a la libertad de opinión y de expresión; a la educación y al trabajo, entre otros muchos. Estos derechos corresponden a todas las personas, sin discriminación alguna”

Pero es bueno recordar, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos que entrara en vigor en 1976.

Este Pacto recoge derechos como la libertad de movimiento; la igualdad ante la ley; el derecho a un juicio justo y a la presunción de inocencia; la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; la libertad de opinión y de expresión; la reunión pacífica; la libertad de asociación; la participación en asuntos públicos y elecciones; y la protección de los derechos de las minorías. Asimismo prohíbe la privación de la vida; la tortura, las penas o los tratos crueles o degradantes; la esclavitud y el trabajo forzoso; la detención o prisión arbitraria; las injerencias arbitrarias en la vida privada; la propaganda en favor de la guerra; la discriminación y la apología del odio racial o religioso.

       Es bueno recordar, el comentario general de quienes participaban en los allanamientos nocturnos, cuando los mismos eran injustos por manejarse con insuficiente información, incierta y arbitraria: “el sufrimiento de la gente, que era violentada en su paz hogareña y vida privada por una presunta sospecha que al final no era real”

       Había que ver el sufrimiento y la cara de gente anciana y la de los niños, del horror al atropello en sus hogares, el llanto y el temblor corporal por el susto y temor que la circunstancia provocaba. Nadie se sentía seguro cuando sus casas eran invadidas por tanta gente, armada hasta los dientes, donde primaban los gritos y el revoltijo de todo, buscando lo que ahí no se iba a encontrar, porque esa gente era inocente.

       Ya en 1830, los Constituyentes de esa época, se preocupaban de la mayoría de la gente normal y consagraban, que el Hogar era un sagrado inviolable, y que por la noche, nadie podía entrar.

BONOMI SERÍA PELIGROSO CON TANTO PODER

       Después de una década al frente del Ministerio del Interior, Bonomi y su Licenciado en Enfermería, han dado muestra de ser un par de sinvergüenzas, que no respetan los elementales principios morales, Han manejado turbia y secretamente un multimillonario presupuesto Ministerial de record histórico, pero, sin compensar tanta inversión, debido a que se aumentó la delincuencia a niveles nunca soñados, con un elevado desprecio a la vida humana, que un Ministro, avalado por el Presidente de la República y su Fraude Amplio se han encaprichado en no cambiar su incompetencia, aunque sea en perjuicio a toda la ciudadanía.

       Los principales conductores, han demostrado ser sinvergüenzas y no tener los principios morales en el manejo de los instrumentos del Ministerio del Interior con un sentido profesional, y sin ofrecer garantías. Han demostrado repugnantemente que usan todo el aparato ministerial con un objetivo político, antes de darles paz a los uruguayos.

       Por eso, si triunfara la intentona de Reforma del Senador Larrañaga, de permitir los allanamientos nocturnos, con gente como el actual Ministro del Interior, la ciudadanía quedaría sin garantías frente al atropello de quién ostenta el Poder.

       Se podrá tener éxito en 100 allanamientos nocturnos, pero el solo hecho, que en uno de ellos fuera equivocado e invadiera el terror en su moradores, -fundamentalmente en niños y ancianos-, violando sus derechos humanos, hacen impostergable que se cambie a un Ministro incapaz, se siga impartiendo seguridad con firmeza como en el pasado que se erradicó a la lacra tupamara, usando procedimientos que den garantía a los uruguayos, y no reformar a la Constitución de la República con medidas extremas, por la inoperancia de un sinvergüenza inmoral al frente del Ministerio del Interior.

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