¿POR QUÉ SEGUIR AL PARTIDO DE LA GENTE A TRAVÉS DE “BASTA YA”?

Escrito por Recibimos y publicamos en la sección Nacionales.

Publicado el 24/11/2018 01:06:53
¿POR QUÉ SEGUIR AL PARTIDO DE LA GENTE A TRAVÉS DE “BASTA YA”?

La carrera prácticamente ya se largó.  Ahí andan, como siempre, los políticos profesionales que no tienen tienda propia alquilando locales y, como siempre, siempre desde Montevideo, salir a la caza de los votos de “los giles de siempre” por todo el país.  Y siguen sin escuchar, sin querer oír.  Sólo vienen a hacer lo que desde siempre se han arrogado el derecho de hacer, esto es: PONTIFICAR, dar clases de Democracia, de Civismo, de Valores, sin importarles un pito lo que piensa el “rebaño” que nuevamente, elección tras elección, salen a juntar.  Luego, como siempre, “si te he visto no me acuerdo”.

Esto ha pasado por décadas, tal vez ya dos siglos, entre blancos, colorados y aún frentistas, y ahora resulta que viene a hacer lo mismo el Partido de la Gente.

Su líder, más allá de su origen político, goza de relativa ventaja: No es ni nunca ha sido un político profesional, sino un hombre de empresa que se hizo a sí mismo y que ahora, con fortuna propia, es dudoso quiera encaramarse al aparato del Estado para hacer política menor con la cual llenar sus bolsillos. 

Primera ventaja: como ya es rico, no necesita robarle al Estado (como tantos) sino, tal vez, satisfacer su vanidad personal o, tal vez, hacer algo por la Patria, que es otra cosa.  Sin embargo, el tipo –empresario exitoso, pero ignorante en muchas cosas, de seguro- no puede salir por ahí diciendo, muy suelto de cuerpo, que blancos y colorados somos lo mismo; ni tampoco que los departamentos, tal como desde hace largos años los conocemos, ya no tienen razón de ser, sin asesorarse previamente de un poco de Historia Patria para saber cuánta sangre han costado las tan retaceadas autonomía departamentales, ni cuán caro es ese concepto para los Hombres de Tierra Adentro desde que el mismo es de profunda raigambre hispano – artiguista, sin reparar en el mecanismo institucional intermedio de las Regiones, como en España e Italia.

Tampoco el ex Fiscal Zubía, acaso mejor candidato a la Presidencia que el propio Novick, a quien nadie le podrá “birlar” su calidad de meritorio fundador de un nuevo Partido que quizás debió llamarse “Democrático Republicano” está exento de fundada crítica, ya que, pareciendo secundar la “fantochada” marquetinera del líder, de traer a un gringo (o tal vez no tanto) como Rudolph Giuliani a poner orden en esta sufrida tierra a la que es tan ajeno, prosigue con su discurso anti delincuente, sin advertir que el propio Estado y su actual gobierno está lleno de ellos y que las cárceles uruguayas, funcionales al delito, están en manos de una Policía desastrosamente corrupta e incompetente que no hace más que echar más leña al fuego, sin advertir, el distinguido y desinteresado ex Fiscal, hoy lanzado al ruedo de la Política (la escribiremos con mayúscula), que para frenar la cosa -malgré el esfuerzo del ignorante oportunista Larrañaga- ya están las Medidas Prontas de Seguridad (art. 168 num. 17 de la Constitución Nacional) que en su momento aplicara sin sacar costos el vapuleado ex Presidente Pacheco, y aún la intervención ya ofrecida del Ejército Nacional por parte de su digno Comandante en Jefe, Tte. Gral. Manini Ríos, reeditando aquel antiguo proceso de “disciplinamiento” al que alude el historiador Barrán cuando analiza la labor positiva del ex Presidente Coronel Latorre contra vagos, maleantes y cuatreros…

Ahora bien: Aclarados los “tantos” a que hiciéramos referencia anteriormente viene la pregunta: ¿Por qué acompañar a Bonica en una lista independiente al Senado dentro del Partido de la Gente, o de Novick?

Y acá viene la respuesta: -Porque en un país de gente “quedada”, “amilanada”, siempre “jugada a la retranca” y muy poco valiente (rapto de ánimo que le costó la vida a Aparicio en Masoller y aún antes a su hermano Chiquito, en Arbolito, o a Batlle y Beltrán en aquel célebre duelo a pistola de los años 20), el Señor Jorge Bonica Sierra ha tenido la enorme audacia y coraje de sostener a riesgo propio esta quijotesca aventura que es El Bocón, acaso el ÚNICO órgano imparcial de prensa de la República, gracias al cual, ciudadanos disidentes de TODOS LOS PARTIDOS nos podemos de dar el LUJAZO de escribir diciendo lo que pensamos (y haciéndonos cargo de ello) sin que a nadie le tiemble la mano a la hora de estar dispuestos a defender el valor del Derecho, la Democracia y la República.  Solo que ahora falta, por encima de las rencillas intrapartidarias de siempre, originadas en el mezquino interés de aquellos que solo ven en la Política una suerte de carrera profesional con que medrar y jubilarse (que tan mal a todos los ciudadanos auténticos que vivimos de nuestro trabajo), intentar elaborar ese común denominador que debe ser un meditado plan de acción y de cambios, a fin de proyectar a la República Oriental del Uruguay (citando al inolvidable Javier Barrios Amorin) al muy apreciable status de “Nación civilizada”... 

Cierta vez, viajando juntos, en su automóvil, hacia la Capital, con el ex Diputado Departamental por el muy querido vecino departamento de Tacuarembó del cual era su Representante Nacional, Marino Irazoqui (homenajeado, a su muerte, en el Senado de la República, donde habló, resaltado sus dotes el luego Ministro de Defensa Nacional don Eleuterio Fernández Huidobro), el mismo nos decía: “Mirá, te voy a decir algo en confianza, pero es cosa que no podemos decir en la tribuna… Acá, el único que tuvo un PROYECTO DE PAÍS fue el viejo Batlle (y Ordónez)”.  Han pasado muchos años que ya permiten revelar este secreto, que hace al recíproco respeto y hasta admiración que siempre existió entre nuestros viejos y mañosos políticos blanqui – colorados, que aunque muchos se esmeren por considerarnos “rosaditos”, ni somos ni podremos ser nunca jamás lo mismo, aunque en este país ser blanco o colorado no sea más que un muy fuerte sentimiento.  Pero hoy se trata de recuperar la Patria de las garras de quienes han demostrado ya, sobradamente, ser indignos de ella.  Y en esta hermosa aventura, estamos muchos blancos y colorados embarcados. Como en la Revolución del Quebracho: POR LA PATRIA, detrás de Aparicio, que murió por sus principios y de Wilson, que después de Batlle, también tuvo un proyecto de país, que esta segunda vez no pudo ser.

Dr. Gastón Pesce Echeverz (Paysandú)

También le podría interesar

JUBILADOS SIEMPRE CASTIGADOS
Debo confesar que me motivó mucho escribir esta columna de opinión, el haber visto en el programa de televisión “Esta boca es mía”, donde el tema principal...
04/12/2018 Leer
CONTROL DE NATALIDAD
Es un tema sumamente polémico y agregaría que es muy delicado, ya que se puede fácilmente mal interpretar lo que uno opina.
08/12/2018 Leer

Comentarios

Difunde esta noticia


-->