EL AMOR LA LLEVÓ AL SUFRIMIENTO…

Escrito por Mirtha Susana Lencina en la sección Columnas.

Publicado el 10/03/2018 09:00:30
EL AMOR LA LLEVÓ AL SUFRIMIENTO…

 Era una jovencita de 17 años, vivía con sus padres y sus dos hermanos. Era un familia como tantas, el papá era bancario, la mamá enfermera. Los tres hijos estudiaban, y llevaban una vida normal. Cada uno tenía sus amistades, eran jóvenes sanos, y de buenas costumbres.

Ella era una joven alegre, no tenía facilidad para los estudios, pero igualmente cumplía con todas sus tareas. En una salida que hizo con unas amigas a un balneario, por cosas de la vida, conoció a un joven de 22 años.

A las pocas semanas de conocerse se pusieron de novios. Los padres de la joven lo conocieron, y estuvieron de acuerdo con el noviazgo, aunque habrían querido que esa hija se pusiera de novio un poco más adelante, pero entendía que eso era parte de las cosas de la vida. La joven desde que conoció al muchacho, empezó a dejar a sus amigas de lado, ya no salía a ninguna parte si no era con él.

Seguía estudiando, pero prácticamente había que obligarla para que se pusiera al día con los estudios. Se había puesto rebelde, muy a menudo se la veía malhumorada, era como que el noviazgo en lugar de alegrarle la vida, había sido todo lo contrario, se había vuelto una amargada. Las amigas la llamaban, iban a visitarla, le hacían invitaciones, y ella nunca podía, estaba solo para el novio, estaba  prácticamente sola, se había aislado de todo su entorno, y eso a sus padres les había entrado a preocupar. Ya no era aquella jovencita sonriente y con ganas de divertirse con sus amigas, incluso había perdido el respecto por los demás. A pesar de tener 17 años, hacía lo que ella quería, estuvieran o no de acuerdo sus padres, ya no podían controlarla.

Por cosas de la vida, en el hogar ya no reinaba la paz, a causa de los desagradables momentos que esa jovencita les hacía pasar a los demás integrantes de la familia.

El novio ya no era bien recibido en la casa, los padres habían tenido una charla con él por el comportamiento de esa hija, y a consecuencia de eso, la relación ya no era del todo buena con el joven. A la hija le había molestado que sus padres hubieran hablado con él sobre que no estaban de acuerdo como ella se estaba comportando. Ella entraba y salía de la casa como si fuera una joven de veinte y tantos años, los padres y los hermanos no podían creer que ella se comportara de esa forma, no entendían lo que le estaba sucediendo.

La relación de los jóvenes llevaba siete meses y medio, cuando ella cumplió sus 18 años, le dio la noticia a sus padres que se iría a vivir con el joven, la sorpresa fue muy desagradable, sus padres le dijeron que de ninguna manera permitirían que se fuera, pero la respuesta de ella fue la de esperar, “ya tengo 18 años, me iré aunque no estén de acuerdo”.

No hubo nada que esos padres pudieran hacer, la angustia, la desilusión por esa hija se apoderó de ellos. Le preguntaban que iba hacer, donde iba a vivir, y de que, pero la joven estaba como dominada por ese joven, hacía todo lo que él le decía.

Al día siguiente junto sus cosas, y partió con el, se fue a vivir a la casa del joven que vivía con su mamá. Supuestamente ella estaba muy enamorada.  Dejó los estudios porqué él le pidió que los dejara.

Después de empezar a vivir juntos las cosas cambiaron, ella se pasaba todo el día en la casa, y el joven vivía en la calle. Ya no la dejaba ir a la casa de sus padres, y la maltrataba verbalmente y físicamente. ¡Como había cambiado su vida! Se dio cuenta que equivocación había cometido, se sentía más sola que nunca, y sin el apoyo de sus padres a quienes los había abandonado luego de hacerles pasar tan malos momentos.

El muchacho le dijo que si intentaba irse, le iba a ir mal, ella le tenía miedo y no le contaba sus penas a nadie. Hablaba por teléfono con sus padres pero no se animaba a contarles la vida que llevaba, les decía todo lo contrario.

Un día se animó y llamó por teléfono a uno de sus hermanos, y le contó que le estaba pasando, que necesitaba de ellos.

Tuvo la suerte que aún tenía esa familia que un día, por cosas de la vida, había abandonado.

Ese hermano fue a buscarla mientras el novio no estaba, y se la llevó de vuelta a la casa.

Esos padres y sus dos hermanos la cobijaron, le dieron amor, y la hicieron sentirse segura de que nada le pasaría porqué los tenía a ellos, que cuidarían de ella.

El papá habló con el joven, le dijo que si se acercaba a su hija terminaría muy mal, que la dejara tranquila y desapareciera de su vida.

La familia de la joven entendió que ella se había equivocado y por eso ellos estarían apoyándola para que nuevamente vuelva a ser una chica feliz.  Que importante es tener una familia que te contenga, y que en los momentos difíciles estén a tu lado. Ellos entendieron, que todo lo que les toco vivir es parte de las cosas de la vida.

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